La grúa

Pasan los minutos como estallidos de bombas al descubierto: temiendo la venida del próximo a la vez que se presiente su llegada. Y no suena. Se asoma a la ventana con las cortinas a medio descorrer. Existe una vergüenza que es vergüenza propia del vecino y engloba detalles que si se recuerdan después resultan ridículos: observar el tránsito de los vehículos cuando se espera uno en concreto con las cortinas sin retirar del todo, como si la mera observación constituyera un acto reprobable, pertenece a esta categoría de vergüenzas. Pero es reprobable, porque implica la debilidad de encontrarse a merced de otros, bien lo sabe. Más a la merced aún, porque el vehículo que aguarda es la grúa que ha de transportar su coche hasta el taller más cercano.

Y no suena, ni el minuto en el reloj, con su explosión de expectativas traicionadas ni el condenado teléfono, que se conforma con brillar, insultante sobre la mesa. Durante un instante siente una de las experiencias sinestésicas que relatan los adictos al ácido lisérgico y los destellos plateados del teléfono los escucha como timbrazos en las pupilas. Dijo, a las seis, pero la gente dice muchas cosas. Seis en punto bajo la puerta. Listo para cargar el vehículo. Le llamo para que baje usted y no tenga que esperar a la fresca; mejor espere en casa, pegado a la nada, al silencio, al mortal paso de los minutos. Se sienta y su rodilla asciende y desciende rítmicamente como la articulación de la maza del bombo principal en una batería de música pop.

Enciende un cigarro y escupe el humo en dirección a los vecinos que desde la ventana de enfrente parecen regodearse en su desgracia.

– Buen espectáculo -grita al aire.

Pero no responde el vecino. En cuanto comprende que es a él quien se dirige cae presa de la vergüenza propia antes mencionada y cierra sobresaltado la ventana. Sigue fumando, y esperando. Lo que ocurre al coche no hay manera de saberlo y no aspira a descubrirlo rumiando tres o cuatros palabrejas técnicas que ha aprendido en internet: culata del motor, radiador térmico, bomba. Esa la conoce bien. Su corazón, ardiendo más por el orgullo ofendido de quien espera que de impaciencia; el teléfono acondicionado al silencio y a las molestas vibraciones de mensajes inoportunos que, con su instante de esperanza, interrumpen el reconfortante enfado; la televisión; la calle; todos bombas: la ventana de la vecina contiene una bomba de intrusismo.

– ¿Se creerá que tengo todo el día? -Sigue diciendo al aire- ¿Eh? Todo el día. Nada, el tiempo de los demás no le parece más valioso que el agua perdida cuando se frota los dientes. Tengo cosas que hacer. ¿Cuales? Cosas. Y a él qué le importa. Si no las tengo podría tenerlas. Podría tener cientos de cosas y todas ellas serían mejores que fumar en esta ventana mientras espero. ¿Me oye, vecina?

No lo oye. No solo por la ventana cerrada, sino porque el no habla sino que mueve los labios e imagina las palabras a la par que gesticula con los brazos. Pero de su boca solo sale un ruido de abejas próximas a la colmena. Sigue así, fumando y dejando caer la ceniza al suelo de la calle hasta que por fin suena el teléfono. La grúa, dice el teléfono, está abajo. En vez de alargar la conversación, cuelga, se asegura de llevar las llaves en el bolsillo y sale de la casa rumbo a la calle.

Abajo, un hombre con chaleco saca fotografías al vehículo moribundo. No parece alarmado según deduce de su expresión según se acerca.

– Hombre, ya era hora. -dice el hombre de la grúa.
– ¿Cómo dice?
– Que ya era hora. Hace rato que lo espero.
– ¿Que espera usted?
– ¿Pues no me ve? Anda, espabila y ayúdame con las correas.

Y en un instante, ayuda. Cierto es que pensaba enfrentarle, zarandearlo y decirle un par de cosas subidas de tono. Pero de pronto, duda. Y con dudas se marcha a su lado en la grúa cuando el coche está enganchado; y con dudas también acepta su mano, sonriente, cuando se despiden.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s